jueves, 10 de abril de 2008

Hay que ver que hay gente vaga, pagar para beber cafe con caca de gato... Dios.

Imagine pedir un cortado y que le traigan la cuenta. Hasta aquí, nada extraño. Pero puede que le hayan facturado la astronómica cifra de US$100, y que al pedir explicaciones el camarero, éste le diga con naturalidad: "Si este es café de... caca de gato".